Month: March 2015

Diseña tu web a prueba de usuarios borrachos

The-User-Is-Drunk

Tu sitio web debe de ser fácil de usar incluso para una persona borracha.

* * *

Y basándose en este principio del diseño web desde The User is Drunk Richard, experto en interfaces y en usabilidad —y en combinados—, se emborracha y revisa tu sitio web para comprobar qué tal se maneja por ella en semejante estado.

Después prepara un pequeño documento en el que recoge sus impresiones y alguna recomendación para mejorar el diseño web si la hubiera, junto con un screencast de la sesión, que puede resultar tan hilarante como ininteligible como… interesante.

Richard es de las pocas personas que puede sentarse ante el ordenador gritando “¡Aparta, café! ¡Esto es trabajo para el alcohol!» y que nadie le mire mal. Envidia.

# Enlace Permanente

Corto de animación: TIE Fighter

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=PN_CP4SuoTU?rel=0&w=560&h=315]

TIE Fighter es un corto de animación dibujado con el estilo del anime japonés de los años 80.

El corto plantea la clásica batalla de naves de Star Wars enfocada desde el lado del Imperio, con los pilotos de los cazas y bombarderos TIE y la tripulación de los destructores imperiales como protagonistas de esta breve historia.

Dibujar y animar el corto le supuso a Paul Johnson (MightyOtaking) cuatro años de trabajo en su tiempo libre y fines de semana. Vía The Awesomer.

# Enlace Permanente

Las complicaciones con fechas, horas, zonas horarias y otros detalles al programar

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=-5wpm-gesOY&w=100&h=315]

Lo confieso: no puedo evitar dedicar diez minutos a ver este vídeo de Tom Scott de Computerphile cada vez que me cruzo con él. Es un perfecto ejemplo de la complicación que en la práctica puede llegar a suponer algo aparentemente simple en el mundo de la programación. Estamos hablando de una de las mayores pesadillas surgidas de la combinación infernal entre el software y la historia de la humanidad: calcular la diferencia entre dos momentos en el calendario.

A pesar de una ligera sobreactuación, el protagonista de The Problem with Time & Timezones (El problema con la hora y la zonas horarias) parte de una cuestión sencilla:

Supongamos que estamos programando una aplicación y necesitamos calcular el tiempo exacto transcurrido entre un momento dado de un día y otro momento de una fecha diferente, quizá en un lugar distinto. ¿Qué habría que tener en cuenta para hacerlo correctamente?

Y así comienza el descenso a los infierno, paso a paso con todas las complicaciones que se conocen sobre el problema. Tan es así que su aparente calma inicial se torna en preocupación y llega prácticamente a la histeria a medida que la cosa se desmadra.

El vídeo no tiene subtítulos; así que para facilitar seguir la espectacular narración resumo aquí, con enlaces adicionales de bonus, las

Complicaciones a tener en cuenta al trabajar con fechas, horas y zonas horarias en programación

  • La primera y más básica: tener en cuenta que en diferentes lugares del mundo hay diferentes zonas horarias y que para convertir las horas de unas a otras hay que sumar o restar consecuentemente. Lo normal es acceder a una enorme lista que en ocasiones tiene valores tan inusuales como «+9 horas y media» o «-5 horas y cuarto» (Ej. Australia) respecto al horario universal.
  • En algunos países hay cambio horario de verano (y de invierno) pero en otros no. Así que hay que poder acceder a otra lista donde esa información esté disponible.
  • A veces algunos países (ej. Samoa) pueden decidir saltarse un día viajando al futuro para cambiar de zona horaria.
  • También en ciertas épocas (ej. II Guerra Mundial, Gran Bretaña) algunos países deciden tener doble horario de verano y adelantan o atrasan los relojes dos horas en vez de una.
  • Y en ocasiones dentro del mismo país hay lugares con un horario diferente al de las zonas circundantes, por razones políticas, religiosas o cualquier otra. (Ej. Cisjordania).
  • Si se trabaja con fechas «a largo plazo» es inevitable hablar del cambio del calendario juliano al gregoriano, en el que se repitieron 10 días, y de que ese cambio a partir de 1582 tuvo lugar en distintas fechas en distintos países, lo que hizo que en sitios como Suecia incluso existiera el día 30 de febrero de 1712. El cálculo obviamente no es fácil.
  • O que a veces sucede como en 1751: que el año solo tuvo 282 días en vez de 365, para trasladar el «día de año nuevo» del 25 de marzo al 1 de enero actual.
  • Desde el punto de vista más técnico, los científicos deciden a veces que es necesario añadir un segundo intercalar para compensar la «pérdida de tiempo» debida a los efectos gravitatorios de la Luna en la rotación de la Tierra. De modo que, ¡cuidado! ciertos días (generalmente el 30 de junio o el 31 de diciembre) duran «24 horas y un segundo». Esto puede ser un lío para ciertos procesos automatizados que requieren de gran precisión. En 2015 tendremos uno de estos el 30 de junio. Estos casos suponen tal trastorno técnico que hay quien pretende abolir este tipo de ajuste.
  • Si además estamos hablando de programación también sucede que el tiempo Unix (número de segundo transcurridos desde las 00:00:00 UTC del 1 de enero de 1970) no incluye esos segundos intercalares, lo que produce una discontinuidad y una ambigüedad (ej. como ya sucedió en 1999), aunque si fuera necesario se puede corregir consultando una tabla adicional con los datos de los segundos intercalares.
  • … porque imagina que estás haciendo mediciones astronómicas de alta precisión o algo parecido y al calcular la diferencia de tiempo entre dos eventos que has registrado añades sin saberlo uno, dos o diez segundos de error (!)

Como se puede ver la situación pasa de lo razonablemente difícil a lo muy complicado hasta caer en el pozo de la ambigüedad cuando se llega a ciertos requerimientos técnicos avanzados. Y todo debido a la forma tan peculiar que tenemos los humanos de gestionar el tiempo, los días del año y a cómo hemos modificado el calendario a lo largo de la historia.

# Enlace Permanente

Un investigador dedica 60 años a demostrar que su madre estaba equivocada

Crujir los nudillos durante 60 años - Vox

En Vox, ¿Qué sucede cuando se chascan los nudillos? ¿es perjudicial para las articulaciones?,

Básicamente se comprime el gas acumulado en el líquido sinovial —el fluido viscoso que lubrica las articulaciones, caso de los dedos— que explota de forma parecida a como lo hace el plástico de burbujas o una pompa de chicle; de modo que lo que se oye es el gas escapando entre los tendones.

Lo más probable es que hacer sonar los nudillos no sea perjudicial. Sin embargo el investigador Donald Unger pasó muchos años oyendo a su madre diciéndole que eso era malo; que hacer sonar los nudillos le acabaría causando algún tipo de lesión, o artritis.

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=n3IYmdy6d4Y?rel=0&w=560&h=315]

Así que para comprobar si aquello que decía su madre era verdad Unger se pasó 60 años haciendo sonar los nudillos, pero sólo crujiendo los de su mano izquierda.

Después de esos 60 años haciéndolo comprobó que no tenía ni más ni menos artritis en una mano que en otra, cosa que por otro lado tampoco demuestra que sea algo bueno ni necesario. Es sobre todo una manía que en cualquier caso «suele resultar molesto para los demás», que es lo que probablemente le sucedía a la madre de Donald Unger.

# Enlace Permanente

Con Catstacam ahora será el gato el que publicará fotos de ti en Internet

Catstacam -- wearable para que los gatos suban fotos a Instagram

Catstacam es una wearable para gatos. Consiste en una pequeña cámara que se cuelga del collar del animal y toma fotografías automáticamente, a vista de gato.

Cuando el gato sale de paseo por ahí entonces las fotos se almacenan en la memoria de la cámara; y cuando el animal vuelve al hogar la Catstacam se conecta al wifi y envía las fotos a la cuenta de Instagram, automáticamente.

La buena noticia es que la Catstacam existe, y la noticia realmente buena es que por ahora no está disponible: se trata de una acción publicitaria de Whiskas, y la compañía todavía no ha confirmado (ni, uh, negado) que la Catstacam vaya a comercializarse algún día.

Vía Digital Trends.

# Enlace Permanente

Cómo acceder remotamente a un ordenador mediante emisiones de calor

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=EWRk51oB-1Y?rel=0&w=560&h=315]

No soy un experto, pero diría que este método para tomar el control de un ordenador o para robar información contenida en un ordenador que no está conectado a Internet no parece muy práctico, aunque sí resulta muy curioso.

En Wired, Stealing Data From Computers Using Heat,

Investigadores de la Universidad Ben Gurion en Israel han logrado extraer información de un ordenador que no está conectado a ninguna red utilizando únicamente emisiones de calor y los sensores térmicos que hay en los ordenadores. El método permitiría capturar contraseñas o claves y transmitirlas a un ordenador cercano que sí esté conectado, el cual puede incluso tomar el control del primero.

En el vídeo se puede ver una demostración del método probado: el ordenador de la izquierda (en el vídeo) ejecuta código que provoca variaciones en su temperatura de funcionamiento a modo de ‘codificación física’ para comandos informáticos (a más exigencia de cálculo y procesamiento más calor disiparán la CPU y otros componentes, como la tarjeta gráfica).

Estas variaciones de temperatura provocadas en uno de los ordenadores son captadas por los sensores térmicos de otro ordenador cercano (a la derecha en el vídeo) que atiende y responde a esos comandos maliciosos.

Para que el método funcione ambos ordenadores deben haber sido previamente comprometidos recibiendo algún tipo de software con este propósito. Y además —al menos por ahora— ambos ordenadores deben estar lo suficientemente cerca, a no más de 40 cm de distancia. Ah, también hay que tener paciencia infinita dado que la velocidad de transmisión de los datos es de unos 8 bits por hora. El vídeo se reproduce a velocidad x16.

En el vídeo, se supone, la plataforma lanzamisiles de juguete conectada por USB a uno de los ordenadores se controla en realidad desde el otro ordenador, el cual emite a través del aire y en forma de variaciones de temperatura los comandos con las órdenes para apuntar y finalmente disparar el misil.

# Enlace Permanente

Galatea: un futuro distante, distópico e intrigante

Galatea / Melisa Tuya

Galatea. Por Melisa Tuya. Lapsus Calami. 426 páginas. 14 euros.

Las mejores historias de ciencia-ficción tienen poco de tecnología y ciencia y mucho de factor humano. Galatea no es la excepción y nos presenta un futuro distópico en el que ha llegado la hora para la humanidad de viajar a las estrellas y colonizar otros planetas. Pero, como todas las colonizaciones, esta no tiene nada de fácil. Suele ser una durísima combinación del sacrificio de pioneros, exploradores y militares: supervivientes natos cuyo destino lo escriben ellos mismos.

En este futuro en el que la supervivencia de la especie choca con la del individuo también hay unas nuevas entidades protagonistas, mecánicas y artificiales: unos robots llamados «módulos» que se comportan casi como las apps de nuestros dispositivos móviles, pero que bajo su aspecto humano esconde capacidades sobrehumanas. Pueden cuidar de un ser humano o acabar con él en una batalla sin escrúpulos; pueden mostrar en ocasiones una inteligencia superior, pero –lejos de respetar las utópicas tres leyes de Asimov– son más intrigantes incluso.

Es difícil contar algo más sin desvelar parte del argumento, pero tampoco se puede dejar de mencionar que la novela encantará a todos los públicos: tiene detalles técnicos estupendos y sorprendentes, historias de amor y naturalmente diálogos y descripciones tan detalladas y nítidas que sitúan a quien la esté leyendo en un cruce entre Aliens, Atmósfera Cero o Planeta Rojo.

El futuro de la exploración espacial no será probablemente límpido, sino más bien sangriento y sacrificado. Pero quizá algunos de los exploradores del futuro puedan aprovechar para leerse las 400 páginas de esta estupenda novela –que sin duda se les harán cortas– entre viaje y viaje por las estrellas.

# Enlace Permanente

La cerveza favorita de cada país, en un mapa

Mapa mundial cervezas más populares por países

En Vinepair, vía The Economist, The Most Popular Beer in Every Country1,

El mapa se basa en decenas de fuentes, desde trabajos de investigación a información de las propias marcas, para obtener el dato de cuál es la marca de cerveza más popular en más de un centenar de países. Como se puede ver, las marcas de cerveza son tan diversas como lo es el mundo —aunque muchas de esas marcas pertenecen todas ellas a un puñado de multinacionales.

Es curioso que la mayoría de las marcas de cerveza, al menos las más habituales y a pesar de lo variado de su lugar de comercialización, parecen, todas ellas, marcas de cerveza.

Esas etiquetas tan características (a excepción de unas pocas excepciones) y muchas veces hasta pomposas resultan inevitablemente familiares y gritan ¡cerveza! a la vez de decenas o cientos de idiomas distintos, suficiente para despertar el apetito cervercero en cualquier lengua.

En España se consumen casi 50 litros de cerveza por habitante y año que, aunque puede parecer mucho, en realidad corresponde a un consumo moderado. Que Cruzcampo aparezca como las marca ‘favorita’ en España probablemente tiene que ver con que Andalucía, el sur de Extremadura, Ceuta y Melilla es donde más cerveza se consume según [PDF] Cerveceros.org.


1. En este mapa: países con fondo verde, cerveza sin alcohol; países con fondo rojo, no está claro cuál es la marca más vendida.

# Enlace Permanente

El robot humanoide Petman entrenado a lo Rocky Balboa

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=qJckchby55E?rel=0&w=560&h=315]

Algo va muy mal en este mundo cuando en este vídeo de Boston Dynamics del robot humanoide Petman ‘entrenando’ no se escucha la música de Rocky. Afortunadamente no es nada que no se pueda resolver rápidamente en Internet: basta con seguir este enlace de YouTube Doubler.

Únicamente asegúrate de silenciar el audio del vídeo de Petman (el que se reproduce a la izquierda) y que el vídeo de la derecha tiene el volumen que el tema merece.

Vía The Awesomer, que tampoco da en la tecla sobre cuál es la banda sonora correcta.

# Enlace Permanente